"Yo no creo que el ELN vaya a perder su identidad: su identidad de lucha, su identidad particular. El ELN ha sido una organización al margen del narcotráfico", precisó Santos a periodistas.
El funcionario agregó que "el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tiene unas particularidades cristianas, religiosas, y me sorprendería que una organización tan estructurada y tan seria, en ese sentido, fuera a perder su identidad y cambiar su derrotero".
Santos confió en que la misma no sea una decisión unánime del Comando Central (COCE) del ELN, y reiteró que el Ejecutivo le seguirá dando al grupo insurgente una oportunidad para que muestre su voluntad de paz.
Según una comunicación divulgada a través de la Agencia de Noticias ANNCOL, al servicio de las FARC, el ELN propuso una alianza que busque la construcción de la nación, con la paz y la justicia social como ejes de dicho desarrollo.
Por otro lado, el gobierno de Estados Unidos, a través de su embajador en Bogotá, William Wood, endureció su posición contra los paramilitares, a los que descalificó como actores políticos del conflicto colombiano y llamó "ladrones", "narcotraficantes" y "asesinos".
El ministro de Defensa argentino, José Pampuro, admitió ayer que elementos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) actuaron en Argentina "en forma transitoria", aunque descartó que hayan desarrollado operaciones militares.
La Policía Secreta colombiana (DAS) también había denunciado semanas atrás que la guerrilla de las FARC tenía nexos con sectores de Argentina, al igual que en Chile y varias naciones centroamericanas, donde pretenden generar una ola de descontento social.
Israel se opone a reformular el tratado de paz, pero está dispuesto a aceptar cambios a los emplazamientos de tropas en Sinaí como parte de una serie de cartas que las dos partes intercambiarían sobre el tema.