Antecedentes
- Extremista
- El secuestrador era un radical iraní que llegó a Australia en 1996 como refugiado, cambió su nombre, Manteghi Bourjerdi, por el de Man Haron Monis y adoptó el título de jeque Haron.
- Delito
- Sus problemas con la justicia australiana habían aumentado en los últimos años, entre otras causas por su implicación en la muerte de su exesposa, Noleen Pal, con quien tuvo dos hijas. Las autoridades australianas se tendrán que plantear ahora las medidas de seguridad por este suceso.
Tres personas murieron, el secuestrador y dos rehenes, y cuatro resultaron heridas cuando la policía australiana intervino para liberar a las personas retenidas durante 17 horas por un supuesto clérigo musulmán en un café del centro de Sídney.

El secuestrador, que llegó a tener 17 rehenes, era Man Haron Monis o jeque Haron, un autoproclamado clérigo musulmán de origen iraní, perteneciente a la línea dura y con antecedentes por violencia, que ha protagonizado numerosas protestas en Australia contra la intervención militar en Afganistán, según la Policía.
Las otras dos víctimas eran dos rehenes, una mujer de 38 años y un varón de 34, que fueron declarados muertos tras ingresar en un hospital, de acuerdo al informe policial.
Los heridos son tres mujeres, una de ellas con herida de bala, y un agente policial, que fueron atendidos en hospitales de la zona.
El comisionado Andrew Scipione, de la Policía del estado de Nueva Gales del Sur, declaró en rueda de prensa en Sídney que la situación llegó a un punto en el que hubo que tomar una decisión y subrayó que la operación policial llevada a cabo de madrugada logró “salvar muchas vidas”.
El llamado jeque Haron entró ayer por la mañana en el local Lindt Chocolate Café, situado en la zona financiera Martin Place, en pleno centro de Sídney, y secuestró a las personas que había en su interior, personal y clientes.
Entre sus primeras acciones estuvo obligar a dos mujeres a que sujetasen una bandera en el cristal de la entrada con un mensaje escrito en árabe que decía: “No hay otro Dios que Alá y Mahoma es su profeta”, la “shahada” o declaración de fe musulmana.
Una vez concluido el secuestro, el comisionado Scipione confirmó que el secuestrador llegó a tener 17 rehenes, de los cuales cinco se escaparon en las primeras horas y otros cinco momentos antes de que comenzase la operación policial.
Tras saber del secuestro, la Policía acordonó la zona, evacuó edificios y estableció contacto con el secuestrador que, según los medios locales, reclamó hablar con el primer ministro, Tony Abbott, y que le entregasen una bandera del Estado Islámico (EI).
Musulmanes condenaron la toma de rehenes
Varios grupos de musulmanes australianos condenaron los hechos en un comunicado conjunto y dijeron que la inscripción de la bandera negra era una “prueba de fe mal apropiada por los individuos equivocados”.
Como muestra de solidaridad, muchos australianos se han ofrecido en la red social Twitter a acompañar a los musulmanes que tuvieran miedo a sufrir represalias.
La etiqueta #IllRideWithYou fue utilizada más de 90,000 veces.
El Gobierno australiano aumentó el nivel de alerta terrorista en septiembre como respuesta a la amenaza que suponen los simpatizantes del Estado Islámico.