El Senado paraguayo comenzó la cuenta atrás en el juicio político al presidente del país, Luis González Macchi, al constituirse ayer en tribunal y fijar plazos para fallar en las acusaciones de corrupción que pesan en su contra.
El proceso, que prevé cuatro sesiones extraordinarias, comenzará el próximo día 23 con la presentación formal de pruebas de la Cámara de Diputados, que el 5 de diciembre pasado inició el juicio por mal de desempeño en sus funciones y presuntos hechos de corrupción.
La segunda sesión está convocada para el 29 de enero, día en que González Macchi deberá aportar su defensa, que será asumida por su hermano, el ex juez José Ignacio González Macchi, y el ex secretario general de la Presidencia Jaime Bestard.
Después habrá un cuarto intermedio "que no durará más de tres días y reanudada la sesión (el 31 de enero) el tribunal resolverá el rechazo o la admisión de cada prueba", según el reglamento aprobado. "Así como están las cosas estaríamos en esa instancia en poco más poco menos que el 10 de febrero", afirmó el presidente del Senado, Juan Carlos Galaverna.
Galaverna, del oficialista Partido Colorado y primero en la línea de sucesión ante la ausencia de un vicepresidente designado, confía en que no puedan reunirse los votos necesarios para la remoción.