El líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes de EE.UU., John Boehner, dijo que no aceptará que ese hemiciclo vote la versión de la reforma migratoria aprobada en el Senado, y que el proyecto de ley deberá debatirse pedazo a pedazo, y no en bloque como en el caso de la Cámara alta.
Un día después de reunirse con los republicanos de la Cámara baja para tratar de adoptar una postura común en el debate sobre la reforma, Boehner afirmó que la mayoría de los legisladores de su partido están dispuestos a aprobar una ley sobre inmigración.
“Estoy alentado por la reunión del miércoles, pero hará falta cooperación bipartidista para llevar este proyecto al Pleno”, dijo Boehner .
Añadió que “vamos a tener que avanzar con un enfoque metódico, paso a paso, que nos permita tener la confianza de que estamos haciendo esto de una forma que (los republicanos) podamos apoyar”.
“En todas las conversaciones que he tenido, ha quedado claro que hay que tratar esto en pedazos pequeños que los representantes puedan digerir, y que el pueblo estadounidense pueda digerir”, señaló Boehner.
Boehner dejó claro que la Cámara baja “no va a utilizar el proyecto de ley del Senado”, aprobado a finales de junio, porque en su opinión es “defectuoso” y no aborda bien cómo “detener el flujo ilimitado” de inmigración ilegal.
Aseguró, no obstante, que la Cámara de Representantes “se va a ocupar de esto” porque la mayoría de sus legisladores coinciden en que “el sistema actual está roto”, y adelantó que el primer paso en el proceso será “asegurar la frontera” con México.
Preguntado por una posible fecha en la que la reforma pueda estar aprobada en ambas cámaras, Boehner indicó que confía en tener la reforma aprobada y firmada por el presidente Barack Obama “a finales de año”.
Por su parte, la líder de la minoría demócrata en la Cámara baja, Nancy Pelosi, dijo que ha enviado una carta a Boehner “urgiéndole a actuar” y aseguró que está preocupada por el “retraso” que están imponiendo los republicanos a la hora de debatir la ley.