Un tribunal de Pakistán sentenció ayer a muerte a Sheikh Omar, el militante islámico de origen británico acusado de participar en el secuestro y asesinato del periodista estadounidense, Daniel Pearl, decisión que desató una serie de amenazas entre los musulmanes.
Omar, cuyo nombre completo es Ahmed Omar Saeed Sheikh, y sus tres cómplices no mostraron ningún tipo de emoción mientras escucharon las sentencias en su contra al concluir el juicio realizado a puertas cerradas en Hyderabad. Fahad Naseem, Salman Saqib y Sheikh Adil, acusados de actuar bajo instrucciones de Omar, fueron sentenciados a cadena perpetua. Todos se habían declarado inocentes. Fuera del tribunal, los abogados y parientes de los acusados estaban furiosos.
Por su parte, el presidente estadounidense, George W. Bush se congratuló de que cuatro militantes fueran condenados en Pakistán por el asesinato Pearl. "La administración se congratula del veredicto de Pakistán en este caso", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer a los periodistas en ruta a Alabama, donde el presidente debía pronunciar un discurso sobre la economía.