El presidente serbio, Boris Tadic, calificó de "provocación" el desmantelamiento de los repetidores del operador serbio de telefonía en Kosovo, ordenado por las autoridades de Pristina, y que ha dejado a los serbios de la región sin servicio telefónico.
"Eso no contribuye al diálogo y a las conversaciones que deben comenzar bajo el amparo de la Unión Europea (UE), dijo Tadic, quien calificó lo sucedido de "provocación" a Serbia.
Según la agencia de noticias Tanjug, Tadic acusó a Pristina de cometer un acto de violencia que crea un ambiente de intimidación y aislamiento de los serbios, justo cuando se espera que Belgrado y Pristina puedan retomar el diálogo bajo mediación europea.
El mandatario serbio se refería a la decisión de las autoridades albano-kosovares, que dominan la ex provincia serbia, de desmantelar el domingo la mayor parte de las antenas del proveedor de telefonía que usan la mayoría de los serbios en el región.
Pristina desconectó los repetidores por considerar que el operador serbio no tiene permiso para funcionar en Kosovo.
Kosovo, de población mayoritariamente albano-kosovar, proclamó unilateralmente en febrero de 2008 su independencia de Serbia, que sigue considerando esta región como parte íntegra de su territorio.
Serbia consensuó a comienzos de mes con la UE una resolución sobre Kosovo, apoyada por la ONU, que prevé un diálogo entre ambas partes para superar el conflicto sobre el estatuto de Kosovo y mejorar la vida de la población.
La independencia de Kosovo ha sido reconocida por 70 países, entre ellos EEUU y la mayoría de los socios de la UE, pero no por España, Rusia, China, India o Brasil.