El primer ministro israelí, Ariel Sharon, dio luz verde ayer a la construcción de un millar de viviendas en las colonias de Cisjordania para intentar calmar al ala "dura" de su partido opuesta a su plan de retirada de Gaza, la víspera de una reunión crucial del Likud.
"El ministro de Vivienda publicó las licitaciones para la construcción de 1,001 alojamientos después de efectuar las verificaciones necesarias sobre su localización", afirmó un responsable de la presidencia del Consejo.
"Había que asegurarse de que estas viviendas serán construidas dentro de los límites actuales de las colonias como nos hemos comprometido ante Estados Unidos", agregó este responsable, que pidió el anonimato.
Pero un jefe colono, Pinhas Wallerstein, acusó a Sharon de realizar "una horrible manipulación de cara a la convención del Likud", cuyos tres mil miembros decidirán hoy una eventual entrada de la oposición laborista en el Gobierno.