Se trata de la llamada Ley de Embriología y Fertilidad Humana, que autoriza a los científicos a continuar su controvertida investigación de células madre usando embriones "híbridos" de ADN humano y animal.
Al final de un debate que duró más de tres horas, los legisladores rechazaron por 336 votos en contra y 176 a favor una enmienda del opositor Partido Conservador que intentaba prohibir totalmente estas técnicas.
Se trata de la mayor reestructuración de las leyes sobre investigación de embriología humana llevada a cabo en este país en las últimas dos décadas.
El proyecto de ley había generado enormes dilemas éticos y dividido a la sociedad y los partidos políticos del Reino Unido.
"Hermanos salvadores".
Mientras los críticos a la iniciativa calificaron de inmoral el uso de estos embriones híbridos, la iglesia católica llegó a usar calificativos como "ciencia Frankenstein" o investigación "monstruosa" para referirse a estos trabajos.
A pesar de esto, los principales partidos de la oposición (el Conservador y el Demócrata Liberal) habían dado a sus parlamentarios la libertad de votar según su conciencia y no de acuerdo a los principios de sus respectivas agrupaciones.
No ocurrió lo mismo con el oficialista Partido Laborista, que sólo dio libertad a sus miembros en algunos puntos del proyecto.
El mismo primer ministro, Gordon Brown, salió a pedir apoyo al proyecto que sostuvo "constituye un esfuerzo intrínsicamente moral" para salvar y mejorar la vida de miles de personas.
Los miembros del parlamento todavía debaten otros aspectos fundamentales, entre ellos la creación de los llamados "hermanos salvadores", o sea crear un bebé con el propósito de obtener tejido compatible para salvar a un hermano enfermo.
La Cámara de los Comunes también debe decidir si se otorga a parejas de lesbianas y madres solteras acceso igualitario en los tratamientos de fertilización In vitro (IVF).
Con esto las clínicas de IVF ya no requerirían que un padre esté involucrado en el tratamiento fertilización.