La salud de las siamesas guatemaltecas, que nacieron unidas por la cabeza y fueron separadas exitosamente en agosto pasado en Estados Unidos, se agravó ayer cuando una sufrió convulsiones, en tanto la otra será trasladada a un hospital estadounidense, informó una fuente médica.
"María de Jesús estaba sentada jugando cuando de pronto pegó un grito y se puso inconsciente con movimientos involuntarios, porque era una convulsión", precisó su médico Ludwin Ovalle a la prensa.
"Estamos haciendo exámenes especiales en un laboratorio, vamos hacerle tomografías para establecer cuál fue la causa de la convulsión", agregó. "Le estamos sacando líquidos para examinarlos y descartar que no tenga una infección en el sistema nervioso central como la hermana y las tomografías nos van a servir para descartar que no haya una masa o abceso en el cerebro", explicó Ovalle.
La otra siamesa, María Teresa, operada el 2 de mayo para colocarle una válvula en el cerebro tras sufrir una infección, será enviada el jueves a Los Angeles, Estados Unidos, debido a que la válvula no está funcionando plenamente y para practicarle otros exámenes, dijo.
La niña se encontraba entre la vida y la muerte. Afortunadamente, ya salimos de esto y controlamos la infección y las complicaciones que presentó. Ahora viajará a Los Angeles para colocarle una nueva válvula, expresó.