Los ecosistemas de agua dulce de la Unión Europea (UE) están gravemente amenazados y necesitan "medidas urgentes de conservación", según un informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
La contaminación, la sobrepesca, la pérdida de hábitats y la introducción de especies exóticas figuran entre los motivos.
“La Lista Roja Europea”, evaluó la situación de unas 6000 especies, y concluye que la situación afecta al 44 % de los moluscos de agua dulce, al 37 % de los peces, al 23 % de los anfibios y al 19 % de los reptiles.
Los más amenazados son los moluscos, antes muy extendidos y que ahora se limitan a unos pocos ríos de Francia y España.
La existencia de un plan de acción europeo y de programas de conservación en curso permiten, no obstante, “abrigar esperanzas de cara a su futuro”, según la Comisión Europea.