Las torturas practicadas a oficiales y suboficiales voluntarios de las Fuerzas Armadas argentina durante el entrenamiento a comandos en 1986 también incluyeron a soldados de reemplazo, informó ayer el diario "Página/12".
El matutino se refirió así a las fotografías que se difundieron el jueves último sobre el curso impartido a aspirantes, durante el gobierno de Raúl Alfonsín (1983-1989), en las que se ve a oficiales en un campo de prisioneros de la provincia central de Córdoba.
Hoy, el gobierno argentino presentará una denuncia penal para que se investiguen esas torturas como método de entrenamiento a militares argentinos.
Por su parte, el abogado Carlos Segovia, de la Corriente de Militantes por los Derechos Humanos de las provincias de Río Negro y Neuquén, en la Patagonia, pedirá también hoy a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación el desarchivo de las actuaciones.
Entre los reclutados para esas prácticas aberrantes , el diario reseñó un caso ocurrido el 11 de abril de 1986, en la que se le aplicó corriente eléctrica a un joven soldado.
La familia denunció el caso ante los tribunales, pero la justicia militar consideró que no se cometió ningún delito.