Soldados de paz de la ONU custodiaban ayer la entrada a la ciudad de Gonaives para impedir los saqueos de alimentos a camiones de ayuda humanitaria, mientras los médicos atendían a numerosas víctimas y cientos de pobladores pasaron la noche mojándose bajo la lluvia y haciendo fila para recibir comida.
El general brasileño a cargo de la tropa de paz de las Naciones Unidas criticó la lentitud de la ayuda a la población afectada por la tormenta tropical "Jeanne", cuyas lluvias torrenciales convirtieron a las carreteras en ríos y provocaron deslizamientos de tierra que derrumbaron viviendas.
El general Augusto Heleno Ribeiro dijo que muchas personas padecían diarrea y otras, entre ellas muchos niños, estaban con gangrenas.