El presidente surcoreano, Kim Dae-jung instó a Corea del Norte ayer a que se apresure a responder a la preocupación internacional sobre su programa de armamento atómico, advirtiéndole que el tiempo se le acaba. "Corea del Norte debe adoptar una decisión"", dijo Kim en una reunión con los líderes que propugnan la unificación. "No les queda mucho tiempo"".
Desde que Corea del Norte admitió en octubre que tiene un programa encubierto de armas atómicas, Estados Unidos ha tratado de obtener el apoyo internacional en su campaña para presionar a la nación comunista a renunciar a sus ambiciones nucleares.
La semana pasada, Estados Unidos y sus aliados, entre ellos el Japón y Corea del Sur, decidieron reducir sus embarques de petróleo a Corea del Norte a partir de diciembre y se comprometieron a estudiar la imposición de nuevas sanciones.
Kim aclaró que la decisión ahora depende de Corea del Norte después que el presidente George W. Bush afirmara durante el fin de semana que Washington no tiene intención de invadir a la nación comunista.
Kim indicó que considera la declaración de Bush como una oferta de un pacto de no agresión con Estados Unidos. Washington descarta cualquier tipo de conversaciones con Corea del Norte a menos que el país desmantele su programa atómico dentro de poco y de manera verificable. No hubo una respuesta oficial de parte de Corea del Norte.
Además, Moratinos fue recibido por el secretario general de la Liga Arabe, Amr Mussa, con quien conversó sobre la situación en los territorios palestinos y los esfuerzos del cuarteto (EU, Rusia, UE, ONU) para solucionar el conflicto israelo-palestino.