Las operaciones de búsqueda de víctimas por las lluvias que causaron 39 muertos entre el domingo y el martes pasado en el municipio turístico brasileño de Angra dos Reis fueron suspendidas ayer por las dificultades derivadas del mal tiempo reinante en la zona.
Se informó que prácticamente se han esfumado las posibilidades de que la Defensa Civil encuentre más cuerpos.