Los talibanes fijaron para hoy como el plazo final para comenzar a ejecutar a los 22 rehenes surcoreanos si las autoridades no se avienen a canjearlos por presos insurgentes, informó un portavoz de la milicia.
La salud de los 22 surcoreanos se ha resentido tras los 10 días de secuestro.
La preocupación por la suerte de los rehenes surcoreanos aumentó desde que el miércoles, los talibanes ejecutaron a uno de ellos, el pastor protestante Bae Hyung-kyu, de 42 años y líder del grupo.
El papa Benedicto XVI pidió la liberación de los secuestrados en Afganistán y se refirió a los 22 surcoreanos retenidos por los talibanes.
Se trata, dijo el Papa, "de graves violaciones de la dignidad humana, que contrastan con cualquier norma elemental de civilización y de derecho y ofenden gravemente la ley divina".
El Papa hizo un llamado para que "los autores de tales actos criminales desistan y devuelvan indemnes a sus víctimas".