Talibanes paquistaníes vestidos de mujer atacaron un cuartel de las fuerzas de seguridad en el noroeste del país, donde tomaron varios rehenes hasta que la policía irrumpió en el lugar y puso fin al sitio.
El ataque estuvo dirigido contra una oficina del departamento de espionaje de las fuerzas de seguridad en la ciudad de Bannu, en las afueras del reducto insurgente de Waziristán del Norte, en la escabrosa región tribal próxima a la frontera con Afganistán.
El policía Zeenatulá Khan dijo que los agentes acordonaron el edificio e paracambiaron disparos con los atacantes, que vestían burkas, vestimenta conservadora islámica que cubre casi todo el cuerpo y también el rostro.
El sitio duró casi cinco horas y terminó cuando la policía irrumpió en el edificio y rescató a los rehenes.