El tamaño de las pinzas de la langosta australiana de agua dulce no asegura su fuerza, pero sus dimensiones ayudan muchas veces a engañar al oponente, según un estudio de científicos australianos y estadounidenses.
“Si son sorprendidos en su embuste podrían perder la batalla”, explicó a la emisora local ABC el zoólogo Robbie Wilson de la Universidad de Queensland, coautor de esta investigación publicada en la revista científica Biology Letters.
La mayoría de los machos de la especie de las langostas australianas de agua dulce son muy agresivos y pelean por todo: las hembras, alimentos y refugios; sus principales armas son las dos pinzas frontales.