OTROS HECHOS
- Uno de los principales objetivos del censo es la redistribución de los recursos económicos del Gobierno a los distintos departamentos y municipios en función de su población, así como la asignación de escaños en la Asamblea Plurinacional.
- Otra polémica fue la exclusión del término “mestizo”.
La masticación de coca y la categoría mestizo, dos características esenciales de la cultura boliviana, son los temas ausentes de un censo nacional de población y vivienda que se realizó después de 11 años.
La ministra de Planificación del Desarrollo, Viviana Caro, dijo que esos temas, así como la preferencia sexual y religiosa que tampoco fueron incluidos, no son fundamentales para la planificación de las políticas públicas y que por ello fueron dejados de lado.
Poco más de 81,000 policías y militares fueron convocados a controlar la seguridad y velar por el acatamiento a la orden emitida por los gobiernos regionales que prohibían actividades públicas.
El censo desató en los días anteriores protestas con cortes de ruta en varias regiones por conflictos de límites entre municipios.
El presidente Evo Morales dijo que los resultados definitivos, que se conocerán en 6 meses, y ello permitirá “planificar el desarrollo del pueblo boliviano” y que sea este quien enfrente su pobreza y necesidades.
Se informó que la mayoría de los 347 municipios acogieron con entusiasmo el registro porque accederán a más recursos financieros del Estado, cuya distribución es por población. Los escaños en el Legislativo también serán redistribuidos de acuerdo con los nuevos datos poblacionales.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) utilizó una cartografía anterior que no toma en cuenta las disputas y ha dicho que el censo no define límites. Según las autoridades, solo 85 municipios tienen límites demarcados. El Legislativo gestiona una ley para superar las disputas.
Las personas deberán decir el sexo con el que nacieron y no se tomarán en cuenta sus preferencias, como ocurrió en censos anteriores. La masticación de coca, una práctica alimenticia y médica arraigada en Bolivia, no será materia de consulta a pesar de la campaña internacional que emprendió el presidente Evo Morales para legalizar esa práctica