La tensión en las calles palestinas por los enfrentamientos entre seguidores de HAMAS y Al Fatah está alcanzando niveles sin precedentes y hace temer el estallido de una guerra civil.
La lucha entre facciones, se remitía a las acusaciones hechas por los dirigentes en los medios de comunicación, llegó a las calles de Cisjordania y Gaza, donde al menos una persona ha muerto y más de 35 resultaron heridas.
El Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS) acusó a Mohamed Dahlán, dirigente de Al Fatah de estar detrás de lo que calificó de intento de asesinato del primer ministro, Ismail Haniyeh, cuya comitiva fue tiroteada por desconocidos después de que éste último cruzara el jueves la terminal de Rafah.
Tras las acusaciones, que según miembros de Al-Fatah tienen por objeto explotar la situación en la víspera de un importante discurso que pronunciará mañana el presidente, Mahmud Abbas, los seguidores de ambos grupos se lanzaron a las calles.
Entretanto, el presidente Abbas aprobó la creación de una comisión independiente que investigue el tiroteo contra la comitiva de Haniyeh, suceso en el que resultó muerto un guardaespaldas del primer ministro y otras 20 personas heridas.
El jefe de Negociaciones de la Organización para la Liberación de Palestina Saeb Erekat, indicó que Abbas ha dado instrucciones al ministro del Interior, Said Siam, del movimiento HAMAS para que forme una comisión de investigación independiente.