TEPCO, la operadora de la central nuclear de Fukushima (noreste de Japón), anunció hoy que va a renovar las tuberías del reactor 3 para asegurarse de que el agua que está inyectando lo enfría correctamente.
Tokyo Electric Power (TEPCO) sospecha que una conducción podría estar rota, lo que impediría que todo el agua llegara a la unidad, informa la cadena de televisión NHK.
Se cree que por ello la temperatura del reactor subió 34,1 grados centígrados hasta los 150,6 grados en los últimos diez días, pese a que la empresa aumentó la semana pasada de siete a nueve toneladas por hora el volumen del agua inyectada.
Los trabajos para reparar las conducciones comienzan hoy por la tarde y se espera que el agua empiece a ser bombeada con normalidad este jueves.
Al igual que el resto de unidades nucleares de la planta, el reactor 3 perdió la refrigeración a causa del terremoto y el tsunami del 11 de marzo.
La central de Fukushima Daiichi sigue sin ser controlada casi dos meses después del desastre, aunque la situación mejora con el paso de los días.
En el reactor 1, el más afectado de todos, los esfuerzos están centrados en blindar el edificio que contiene la unidad mediante planchas de plomo o con la construcción de un túnel metálico para que los técnicos puedan entrar sin peligro.
La eléctrica quiere restablecer todos los sistemas de refrigeración de los reactores este verano y llevar la planta, unos 220 kilómetros al norte de Tokio, a un estado de "parada fría" en un plazo de tres a seis meses.
Por otro lado, un mapa aéreo recientemente trazado que muestra la contaminación en una zona de 80 kilómetros en torno a la central ayudará a vigilar mejor los niveles de radiación y a intentar reducirlos.
El mapa confirma que las zonas con mayor nivel de cesio contaminante se encuentran al nordeste de la planta, según la Comisión de Seguridad Nuclear de Japón.