Un sobreviviente de la represión en la mayor cárcel clandestina de la última dictadura argentina vinculó hoy al ex marino Héctor Febres con los tristemente célebres "vuelos de la muerte", en los que los detenidos eran arrojados vivos al mar.
Se trata de Ricardo Coquet, quien permaneció casi dos años cautivo en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y hoy declaró en el juicio oral y público contra Febres, que comenzó hace dos semanas en Buenos Aires.
El testigo aseguró, además, que el ex prefecto fue uno de los responsables de "armar una escena" para hacerles creer a las religiosas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, desaparecidas durante la dictadura (1976-1983), que habían sido secuestradas por la guerrilla Montoneros y no por la Marina.
Coquet fue hoy el primer testigo en declarar en la cuarta jornada del proceso contra Febres, preso desde hace cuatro años y a quien se acusa de formar parte del grupo paramilitar que secuestró y torturó a Carlos Lordkipanidse, Carlos García, Josefa Prada de Olivieri y Alfredo Margari, sobrevivientes de la ESMA.
"Un miércoles Febres vino a buscarme para que bajara al sótano, donde vi una fila de compañeros detenidos que estaban frente a la enfermería para que se les aplicara pentonaval", una droga que los adormecía", contó.
"Así, engañados porque se les decía que irían a un campo de recuperación, subían a los vuelos de la muerte", relató.
Coquet afirmó que Febres también "salía a hacer algunos operativos de secuestros" y comentó que el ex oficial naval "se la pasaba casi todo el día en la ESMA", donde estuvieron cautivos unos 5.000 detenidos de forma ilegal, según calculan los organismos humanitarios.
El testigo recordó que Febres le pidió que confeccionara una bandera de Montoneros, una corriente del peronismo que se volcó a la lucha armada en la década de los años 70, para "montar una escenografía" y simular que las religiosas francesas estaban secuestradas por ese grupo guerrillero.
Este es el primer juicio oral que se lleva a cabo en Argentina por crímenes cometidos en la ESMA.
El tribunal que juzga a Febres, oficial de la Prefectura Naval (guardacostas) durante la dictadura, es el mismo que en 2006 condenó a 25 años de prisión al ex policía Julio Simón por la desaparición de un matrimonio compuesto por un chileno y una argentina, y el secuestro de la hija de ambos.
Esa fue la primera sentencia por crímenes de la dictadura desde que en 2003 se anularon las denominadas "leyes del perdón" que beneficiaban a un millar de represores.
En septiembre del año pasado otro tribunal sentenció a cadena perpetua al ex policía Miguel Etchecolatz por delitos de lesa humanidad, y la misma pena recibió recientemente el sacerdote católico Christian Von Wernich, el primer religioso condenado en Argentina por su actuación en el gobierno de la dictadura.