Para vivir en el asilo, los ancianos homosexuales tendrán que pagar unos 3.000 dólares al mes. Muchos lo consideran un precio bastante alto.
Sin embargo, los organizadores señalan que se puede obtener ayuda del Estado y que el precio incluye, además de la estadía y las comidas, todos los cuidados médicos.
Christian Hamm, uno de los promotores de la idea, dice que "preferiría que no fuera necesario que existiera un hogar así".
"Pero para llegar a eso necesitamos todavía unos 50 años más".
En este hogar, los "gays" se evitan de hacer aclaraciones, ya que conviven con personas similares.