El nuevo gabinete de Hamid Karzai tomó ayer posesión en una ceremonia celebrada en el palacio presidencial de Kabul, con dos días de retraso respecto a la fecha límite fijada en los acuerdos de Bonn.
Los ministros del nuevo gobierno afgano de transición juraron "luchar contra la corrupción y salvaguardar la independencia y la soberanía nacional", así como "trabajar para mejorar la situación económica, social y de seguridad de los afganos".
Horas antes de la ceremonia, el ex ministro del Interior, Yunis Qanuni (tayiko), anunció que aceptaba el puesto de ministro de Educación, que en un primer momento había rechazado, tras largas negociaciones con el presidente de la autoridad de transición.
Qanuni convocó ayer una rueda de prensa para anunciar que se estaba planteando fundar un partido de oposición en lugar de aceptar los dos cargos que le ofrecía Karzai, el de ministro Educación y el de "consejero especial de seguridad".