La Asesora Legal de Migración, Edmara de Díaz, reveló que esta situación fue heredada de la pasada administración de Migración y que se está intentando corregir.
Díaz sostuvo que las extranjeras sacaban una visa de estudiante, acudían a la Universidad de Panamá, se matriculaban, tomaban materias en el turno de la mañana y en la noche, pero en realidad laboraban en centros de diversión.
"Ahora estamos en conversaciones con la Universidad de Panamá y otros centros de estudios para que nos remitan las estadísticas regulares de los estudiantes extranjeros", precisó.
Precisó que una investigación desarrollada por funcionarios de Migración reveló que a través de este método las trabajadores del sexo podían permanecer de forma indefinida en el país simulando ser estudiantes.
Precisó que esta situación también se encontró en algunas universidades privadas y en la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), pero que allí se han tomado medidas para evitar esta situación.
A raíz de ello se han aplicado nuevos requisitos para la expedición de visas a estudiantes extranjeros, entre los que se encuentra la obligatoriedad de probar de dónde provienen los ingresos con que financian sus estudios.
También se establece que la visa es exclusiva para dedicarse a estudios, por lo tanto durante su vigencia está prohibido trabajar, y en caso de ser sorprendido laborando tendrá responsabilidades de carácter penal.
Quien proporcione información falsa en su declaración de antecedentes personales será denunciado penalmente por el delito de falsificación de documento y se le anulará la visa.
Entre los requisitos también se establece que la petición de visa deberá hacerse a través de un abogado, contener los datos generales del interesado, nombre completo de sus padres y especificar las generales del abogado encargado de realizar los trámites y los datos de los cheques.
Deberá aportar su historial penal, formulario de preadmisión de una universidad, recibo de matrícula original y créditos de estudios y una carta del banco en donde pruebe que recibe depósitos mensuales del exterior.
Otra de las propuestas es aumentar la matrícula para los estudiantes extranjeros, debido a que así se reduciría su número.
Una segunda propuesta es que las becas se asignarán por cupos directamente con las universidades a través de los consulados.
Los estudiantes también estarán obligados a presentar una declaración jurada sobre sus antecedentes personales, debidamente firmada por el funcionario de la Dirección de Migración que la recibe, para evitar alteraciones.
El Panamá América trató de contactar a autoridades de la Secretaría General y de Asuntos Estudiantiles de la Universidad de Panamá, pero fue imposible.
En cambio, la vicerrectora académica de la Universidad Tecnológica, Marcela Paredes de Vásquez, dijo que desde hace un año exigen a los estudiantes extranjeros un cargo adicional a la matrícula denominado extranjería, que es de B/. 200.
Además, el aspirante debe tener el visto bueno de Migración que certifique que cumple con todos los requisitos.
"Somos muy exigentes", afirma. Solo exoneran de este cargo a los estudiantes que provienen de países con los que existen convenios donde se establecen beneficios recíprocos con Panamá.
La vicerrectora no pudo precisar si se ha dado algún caso, pues el contacto con Migración se hace a través de la Secretaría General.
Esta técnica es utilizada por las trabajadoras del sexo para permanecer en el país. Algunas falsean la procedencia de sus ingresos.
La situación también se detectó en algunas universidades privadas, que optaron por asignar cupos para los extranjeros.
Las autoridades de Migración plantearon la necesidad de aplicar mayores controles de los estudiantes extranjeros a las autoridades de la Universidad de Panamá.