Tras un tortuoso proceso judicial de 17 años, los familiares de las más de 250 personas asesinadas en 1982 por miembros de un grupo élite del Ejército de Guatemala, a partir de hoy, verán sentados frente a un juez a cuatro de los supuestos responsables de esa matanza.
La Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala (Famdegua), que actúa como querellante adherido al proceso y que ha asesorado a los familiares y supervivientes de este hecho, aunque flaqueó muchas veces debido a lo que han denominado “impunidad del sistema”, nunca renunció a buscar justicia.
Aura Elena Farfán, directora de Famdegua, dijo que este será el primer juicio que se realice en contra de exmilitares por una de las 669 matanzas colectivas perpetradas por las fuerzas de seguridad del Estado durante la guerra (1960-1996), para los que pidió “cadena perpetua”.
Los exmilitares, que serán procesados en el Tribunal Primero de Alto Riesgo de la capital guatemalteca por esta matanza perpetrada el 7 de diciembre de 1982, son el exteniente Carlos Antonio Carías y los ex subinstructores Manuel Pop, Reyes Collin y Daniel Martínez. Los cuatro formaron parte de la fuerza élite Kaibil del Ejército.