Expertos en el Reino Unido publicaron una guía para tratar de evitar el alto número de muertes innecesarias por hemorragia digestiva.
El trastorno, que es una emergencia médica, se refiere a cualquier sangrado que se origine en el tubo digestivo, que se extiende desde el esófago hasta el ano.
Según la Sociedad Británica de Gastroenterología (BSG), una de las seis organizaciones médicas que publican las nuevas directrices, tan solo en el Reino Unido el trastorno afecta a unas 70,000 personas cada año.
Y una de cada 10 muere como resultado de la hemorragia, en parte debido a que los médicos no saben cómo diagnosticarla y tratarla, en particular en los pacientes que llegan a la sala de emergencias en la noche o durante el fin de semana, afirma la BSG.
Las nuevas regulaciones establecen los estándares mínimos que todos los pacientes deben esperar, como una investigación urgente para localizar el sangrado y el suministro de tratamiento para detenerlo.
La BSG, junto con la Academia de Colegios Reales Médicos, la Asociación de Cirujanos Gastrointestinales, el Colegio Real de Enfermería, el Colegio Real de Médicos y el Colegio Real de Radiólogos, llevó a cabo una auditoría en los hospitales del país.
Encontraron que uno de cada cuatro pacientes, que ya están internados en el hospital debido a otras razones y que sufren una hemorragia digestiva aguda, muere.
Y también muere uno de cada 10 que llega a la sala de emergencias con hemorragia digestiva.
"Hemos definido los estándares mínimos que todos los pacientes deben esperar y definimos el criterio para la transferencia segura del paciente entre los hospitales donde puede aplicarse la terapia de emergencia", afirma el doctor Kel Palmer, especialista en gastroenterología de la BSG.
Los tratamientos para controlar una hemorragia digestiva aguda incluyen la endoscopia, radiografías y cirugía para detener el sangrado y salvar la vida.