Rodríguez se instaló al mediodía de ayer en el Palacio Quemado, sede del gobierno, donde mantuvo una reunión con el ex mandatario Carlos Mesa.
Rodríguez anunció que convocará a elecciones generales en el plazo estipulado en la Constitución, saludó al personal del palacio y se dirigió al despacho presidencial acompañado por Mesa. En la tarde, ratificó a los mandos militares y policiales.
El nuevo mandatario tiene por delante una complicada agenda para encaminar al país a la normalidad institucional y política que desembocará en las elecciones generales, probablemente en diciembre próximo.
"(Asamblea) Constituyente, autonomías regionales, política hidrocarburífera, con todo lo que ello supone, son temas insoslayables en la gestión de transición", dijo poco después de ser posesionado por el Parlamento en Sucre, capital del país.
Varios conflictos paralelos dividen a Bolivia, entre los que destacan la política de hidrocarburos, el principal recurso económico del país, cuya nacionalización encabeza los reclamos de las protestas sociales, que ayer comenzaron a aquietarse.
Contingentes de mineros y campesinos anunciaron ayer con fuertes detonaciones de dinamita en el centro de La Paz su decisión de dar una tregua social al nuevo gobierno y retornar a sus distritos luego de más de tres semanas de convulsión.
Tras el anuncio, levantaron el bloqueo de las principales carreteras de Bolivia que mantenían desde hace semanas.
Mientras en La Paz se reanudaba el suministro de gas natural luego que manifestantes desbloquearan un gasoducto. Medios de prensa reportaron que persistían sólo pequeños focos de protestas en el país.
Evo Morales, líder cocalero y jefe del Movimiento Al Socialismo (MAS), anunció una tregua para darle tiempo a Rodríguez a "que se organice"". "Hay que entender que es un nuevo presidente y que tiene voluntad para atender nuestras demandas. Su elección baja la tensión y vamos a aceptar una tregua"", dijo Morales.
En cambio, Miguel Zubieta, dirigente de la Federación Sindical Minera de Trabajadores Bolivianos, dijo que la asunción de Rodríguez constituye "un cambio de guardia" y que "no se ha conseguido nada concreto con el tema de la nacionalización de los hidrocarburos".
- La Paz recobraba una relativa normalidad en sus actividades después de 25 días de marchas callejeras y dinamitazos que la sumieron en el caos.El aeropuerto internacional de La Paz volvió a operar luego de que controladores aéreos levantaran un paro.El gobierno de George W. Bush alentó a los bolivianos a mantenerse en un camino constitucional.