La línea de alta velocidad entre Pekín y Shanghái está abierta al público y conecta las dos principales ciudades de China en cinco horas, la mitad de lo que se tardaba hasta la construcción del nuevo recorrido.
Según declaró un representante del Ministerio de Ferrocarriles, la conexión de "las dos ciudades más importantes de China por medio de la alta velocidad es un gran paso en la modernización del país".
Señaló que el objetivo del Ejecutivo chino "es conectar China de Este a Oeste y de Norte a Sur" y marcó la unión de las dos grandes ciudades con 24 estaciones a lo largo de los 1,318 kilómetros que las separan, como el primer paso.
Según el Ministerio de Ferrocarriles, el tren y su recorrido "cumplen escrupulosamente con todas las medidas de seguridad y respeto al medio ambiente necesarias", a pesar de las polémicas surgidas y la suspensión de dos tramos hace menos de un mes.
Esto supone un aumento de un 31% en el número de trenes de alta velocidad que pasan por la ciudad oriental de Shanghái.
Otra ventaja será que los trenes de alta velocidad, partirán y llegarán a la estación de Hongqiao, vinculada al aeropuerto.