El tribunal supremo de Pakistán dio ayer el visto bueno al referéndum convocado por el presidente Pervez Musharraf para el próximo 30 de abril sobre la extensión de su mandato como Jefe del Estado, por cinco años.
Los nueve jueces de la sala del Tribunal rechazaron unánimemente la demanda presentada por varios partidos políticos y un grupo de abogados para que la consulta no se celebre por ir en contra de la Constitución.
El referéndum es legal, afirmaron los jueces al término de varios días de vista de la demanda que también suscribió el mayor partido religioso islámico Jamiat-e-Islami.
Musharraf, que asumió el poder en un golpe de estado en 1999 y se autoproclamó jefe de la nación, reaccionó a las acusaciones de la oposición alegando que la Constitución permite un referéndum para asuntos de interés nacional.
En tanto, dos desconocidos asesinaron a tiros en Pakistán a dos destacados líderes políticos del partido regional Muttahida Quami Movement (MQM), una de las pocas fuerzas que respalda el referendo.
El hecho tuvo lugar en la ciudad sureña de Carachi, plaza fuerte del MQM, la fuerza política que representa a los musulmanes de habla urdu que emigraron de la India durante la partición del continente en 1947.
Nishat Mallick, un antiguo legislador del parlamento federal y el ex senador Mustafa Kamal, ambos militantes del MQM habían salido de la oficina del partido cuando cayeron en una emboscada tendida por dos desconocidos.
Fuentes policiales afirmaron que las víctimas recibieron múltiples heridas de bala.
El ataque tiene lugar un día después de una reunión de partidos políticos, religiosos y organizaciones defensoras de los derechos humanos en la ciudad oriental de Lahore, que han pedido a los ciudadanos boicotear el referendo convocado por Musharraf.