Tropas estadounidenses y afganas registraban ayer pueblos y cuevas en busca de fugitivos del Talibán en la sureña provincia de Zabul, después que cerca de 50 combatientes enemigos murieron durante una persecución con aviones estadounidense, dijo la policía.
Pequeños grupos de las fuerzas especiales estadounidenses y 450 efectivos afganos lanzaron una operación conjunta el lunes en el distrito de Dai Chopan, donde las autoridades dijeron que había unos 600 miembros del Talibán, en la mayor concentración desde el derrocamiento del movimiento islámico en el 2001.
"Hoy (ayer) hay bombardeos esporádicos", dijo a Reuters Juma Khan, jefe de la Policía de Dai Chopan. "Los enfrentamientos han terminado y estamos realizando búsquedas del Talibán casa por casa, pueblo por pueblo y cueva por cueva".
Khan dijo que creía que la mayoría de los combatientes del Talibán había huido a distritos vecinos y agregó que aviones de combate estadounidenses estaban apoyando la operación. Las autoridades dijeron que el Talibán había perdido hasta 50 combatientes en acción, pero Khalid Pashtun, director de asuntos exteriores en el suroeste del país, colocó la cifra de muertes en 15.
Decenas de miembros del Talibán fueron arrestados y sus armas confiscadas, agregó. El coronel estadounidense Rodney Davis dijo que al menos 14 enemigos murieron el lunes, aunque la cifra podría aumentar.
"La operación continúa y hay un enfrentamiento produciéndose ahora", declaró durante un encuentro con la prensa en la base aérea de Bagram, sede del Ejército estadounidense, al norte de Kabul. El mullah Abdul Jabar, nombrado por el Talibán como gobernador de la provincia de Zabul, dijo que cuatro combatientes del movimiento fundamentalista murieron el lunes en la región.