Washington aceptó retirar sus tropas de la base aérea uzbeka de Karshi-Janabad, tal y como exigió el Gobierno de Uzbekistán tras el enfriamiento de sus relaciones con EU a raíz de la matanza de Andiyán.
El secretario de Estado adjunto norteamericano, Daniel Fried, dijo que se pagarán $23 millones "por el uso de la base" de (K-2).