Todos los soldados y policías filipinos presentes en Irak abandonaron el país ayer y están en Kuwait, anunció en Bagdad un diplomático implicado en los esfuerzos destinados a liberar a un rehén filipino.
"No teníamos una gran presencia armada sino únicamente un pequeño contingente y todos los soldados han abandonado el lunes Irak a través de Kuwait rumbo a Filipinas", declaró a la AFP un diplomático filipino que no quiso ser identificado.
Un convoy de soldados filipinos cruzó a última hora de la tarde la frontera entre Irak y Kuwait, después que Manila anunciara la marcha de sus últimos 34 soldados durante el día para salvar la vida a un rehén.
Un convoy de seis camiones, cuatro de ellos de tropas, entró en Kuwait, comprobó un corresponsal de la AFP.
La ministra filipina de Relaciones Exteriores, Delia Albert, anunció anteriormente que "este último grupo del contingente humanitario inició su trayecto para salir de Irak esta mañana, cuando abandonó su base en la provincia de Babilonia", al sur de Bagdad.
Pese a las fuertes críticas de Estados Unidos y del nuevo gobierno iraquí, Filipinas aseguró que la retirada completa de su pequeño contingente de 51 hombres se llevaría a cabo más de un mes antes de la fecha prevista.
Un grupo islamista que retiene a un camionero filipino, Angelo de la Cruz, dio un ultimátum hasta el 31 de julio para que Manila no tuviera ni un sólo soldado en Irak. La misión debía terminar el 20 de agosto pero los secuestradores amenazaron con decapitar al rehén si no se adelantaba esa fecha.pppTodos los soldados filipinos salieron de Irak.