Esta sería la primera medida de castigo contra Damasco después de que el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, anunciara el martes que su Gobierno estaba valorando imponer sanciones a Siria en colaboración con los Estados Unidos.
Tanto la UE como Estados Unidos han aprobado en los últimos meses varios paquetes de sanciones contra Damasco, que afectan a entidades y personas vinculadas al régimen, incluido al presidente Bachar al Asad, para exigir en fin de la represión violenta de las protestas ciudadanas.
Hasta la fecha, Turquía, un tradicional aliado de Siria, había intentado ejercer de mediador y había apostado por negociar una solución que permitiera una transición pacífica de ese país hacia la democracia.
Sin embargo, el martes Erdogan anunció que había roto esos contactos. "Ya no tenemos ninguna confianza en la administración siria. Como los Estados Unidos, Turquía también impondrá algunas sanciones a Siria", advirtió el primer ministro.