Turquía se prepara para instalar campos de refugiados en la frontera norte con su vecino Irak, destinados a acoger y proporcionar alimentos a los miles de personas que podrían huir durante un eventual ataque de EU contra el régimen de Bagdad.
"Nuestra prioridad es establecer una zona "colchón" dentro de Irak para dar refugio a los iraquíes que intenten cruzar la frontera", dijo Muzafer Karadede, director del Creciente Rojo de la ciudad de Diyarbakir, la más importante en el sureste de Turquía.
Durante la Guerra del Golfo de 1991, un millón de refugiados kurdos se desplazaron hacía Turquía, migración que supuso un grave problema para la economía de la región, una de las zonas más pobres del país.