Miles de partidarios del ex general Lino Oviedo, refugiado en Brasil, se concentraron ayer en Asunción para reclamar la renuncia del presidente Luis González Macchi "por corrupción" y le dieron "un plazo perentorio de 24 horas" para abandonar el cargo.
Centenares de policías coparon el centro asunceño mientras columnas de simpatizantes del Partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (UNACE), que lidera Oviedo, se concentraban en la Plaza Italia.
Según los organizadores, más de 10,000 marcharon hasta el Congreso.
Los uniformados prohibieron la circulación sobre las avenidas adyacentes al Congreso y al Palacio de Gobierno y advirtieron que los manifestantes serían reprimidos si violan una "ley del marchódromo".