Un año después de la marea negra provocada por el naufragio del petrolero liberiano "Prestige", España intenta superar la peor catástrofe ecológica de su historia, mientras avanza lentamente una batalla judicial para establecer responsabilidades.
La marea negra costará 9,280 millones de dólares en 10 años, incluyendo pérdidas pesqueras y trabajos de limpieza, según un reciente estudio de la organización ecologista Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).
La previsión de WWF confirma una estimación previa de un instituto de estudios económicos de Galicia (noroeste), según el cual es "muy probable que los daños superen a los provocados por el accidente del Exxon Valdéz (en Alaska en 1989), valorados por la justicia norteamericana en 7,500 millones de dólares.
La entidad ecologista Greenpeace, recordó ayer que un año después de la marea negra del "Prestige" "ninguna medida legal fue adoptada para garantizar que una catástrofe similar no se volverá a producir en las costas europeas".
El "Prestige", el petrolero liberiano monocasco, administrado por una compañía griega, se averió el 13 de noviembre de 2003 frente al litoral gallego. El gobierno español decidió llevarlo hacia alta mar. Durante los seis días de naufragio en el Atlántico, el buque perdió miles de las 77,000 toneladas de fueloil industrial que llevaba en sus tanques. El 19 de noviembre se partió en dos y se hundió a 250 km de las costas de Galicia.
Según WWF, el "Prestige" derramó al mar más de 64,000 toneladas de fueloil, de las cuales entre 5,000 y 10,000 siguen a la deriva.