México vivió un Día de la Madre atípico bajo las extraordinarias recomendaciones de no besarse y reducir al mínimo el contacto físico para evitar el contagio del virus A (H1N1), causante de la gripe A, que ha dejado 1,578 contagios y 48 muertos en el país.
Los arrumacos y abrazos los echaron de menos las 28.3 millones de madres que tiene México, una situación de lo más irregular desde que el periodista Rafael Alducín Bedoya hiciera un exitoso llamado a instaurar la fiesta en 1922.
El Ministerio de Salud publicó en la prensa la recomendación general de que la gente debe seguir “manteniendo una sana distancia”.
“Es indispensable que no bajemos la guardia, seguimos en alerta sanitaria. Tenemos que continuar instrumentando acciones anticipatorias y preventivas, y que quien aún no se ha sumado, lo haga a fin de lograr contener esta epidemia”, detalló el comunicado de la entidad sanitaria.
El periodista José Agustín Ortiz Pinchetti, en el periódico La Jornada, recordó en su columna que el Día de las Madres es “la fiesta más popular en el país, después de la de Guadalupe que se celebra (el 12 de diciembre)”.
“Yo creo que la fidelidad del pueblo de México hacia el Día de las Madres expresa el enorme papel de la mujer como jefa de familia”, agrega.
Por la festividad era difícil que acataran a rajatabla las recomendaciones oficiales, especialmente en la intimidad del hogar, no así en los restaurantes.
En estos locales se debe mantener una distancia de 2.25 metros entre comensales, que no pueden ser más de cuatro por cada 10 metros cuadrados.
La alerta sanitaria declarada el 23 de abril pasado establece además que los mexicanos deben "evitar acudir a lugares concurridos”, “saludar de mano o beso” al prójimo si están enfermos, o tocarse con las manos “ojos, nariz y boca”.
Un virus como el A (H1N1), que se transmite mayormente por contacto y que tiene un período de incubación de “entre un día y una semana”, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede esconderse en cualquier gesto afectuoso.
En Guadalajara, la capital de Jalisco, uno de los estados donde hasta hace cuatro días no había casos de virus A (H1N1) ya registró los primeros casos y se trata de comprobar si tres fallecimientos recientes se debieron al virus. Las medidas preventivas incluyeron hasta los cementerios, donde acuden cientos de personas en esta fecha.