Un hombre de 43 años mató a tiros a su ex pareja y a otras cuatro personas en la ciudad finlandesa de Espoo, a las afueras de Helsinki, y después se suicidó en su domicilio, causando la tercera masacre que se produce en este país nórdico en los últimos dos años.
Según fuentes policiales, tanto la mujer como las cuatro víctimas del tiroteo en el centro comercial eran empleados del mismo supermercado, por lo que se sospecha que, a diferencia de las dos masacres estudiantiles anteriores, esta vez se trata de un crimen pasional.
El autor del tiroteo es Ibrahim Shkupolli, un hombre de origen albano-kosovar y residente en Finlandia desde hace casi 20 años, quien tenía antecedentes penales por malos tratos y por tenencia ilegal de armas de fuego.
La tragedia ocurrió cerca de las 10 de la mañana, cuando Shkupolli, vestido totalmente de negro, abrió fuego con una pistola calibre 9 milímetros contra varios empleados de un supermercado situado en el centro comercial Sello, en Espoo, matando a tres hombres y una mujer.
“Vi a un compañero en el suelo y a un hombre vestido de negro con una pistola bastante grande. Luego se metió el arma en un bolsillo interior y se fue caminando tranquilamente”, explicó una empleada del supermercado donde se produjo el tiroteo.
Inmediatamente, la Policía acordonó la zona y procedió a sacar a empleados y clientes a una biblioteca cercana, mientras se iniciaban las pesquisas para identificar al asesino, que se había dado a la fuga.
Pocas horas después, la Policía consiguió averiguar la identidad del presunto autor de los disparos y publicó su fotografía, solicitando la colaboración ciudadana para poder detenerlo.
En el transcurso de la investigación, las fuerzas de orden público registraron varios apartamentos relacionados con el presunto asesino, entre ellos, el de una mujer finlandesa con la que había mantenido una relación sentimental durante 18 años.
Cuando los agentes registraron el domicilio de la mujer, cercano al centro comercial Sello, la encontraron muerta por disparos con la misma pistola de 9 milímetros, aunque aún no está claro si Shkupolli la mató antes o después de perpetrar el tiroteo en el supermercado.
Más tarde, la Policía encontró también el cuerpo sin vida del pistolero, quien se había suicidado en su vivienda.