Datos
- Colores
- El dorado y los encajes eran los favoritos de Joseph Ratzinger.
- Accesorios
- Llegó a utilizar una mitra o tiara papal ornamentadacon joyas.
- Protección
- En alguna oportunidad usó gafas de sol de la línea Serengeti. El dueño de la marca es el actor Val Kilmer, y se estima que un par de gafas pueden tener un costo mínimo de cuatrocientos mil pesos.
- Lectura
- Sus lentes para leer son Cartier.
A lo largo de sus ocho años como regente de la Iglesia católica, Benedicto XVI no solo se hizo sentir por sus discursos, llamados de atención a los feligreses o a los mismos sacerdotes, además marcó un hito en la moda, mediante la cual trató de retrotraer costumbres olvidadas y propiciar acercamientos con otros grupos religiosos con los cuales no se compartían criterios.
Prueba de ello fue su primera Navidad como papa; se presentó ante la multitud con un capuchón rojo de lana, que ha formado parte del guardarropa papal desde el siglo XII.

Este capuchón se dejó de usar después de la muerte del papa Juan XXIII en 1963, pero Benedicto XVI lo revivió en diciembre de 2005.
En uno de sus intentos de acercamiento a la Iglesia ortodoxa, el papa utilizó una indumentaria con una banda de lana blanca decorada con cruces que lleva sobre los hombros, la cual se llama palio y evoca el estilo utilizado en el siglo XI, cuando la Iglesia ortodoxa se separó de la Iglesia católica romana. Este gesto es interpretado como una forma de acercarse a la Iglesia ortodoxa.

En su viaje a Austria, utilizó una indumentaria poco común, como las casullas azules. Los colores litúrgicos utilizados normalmente por los católicos son: blanco (fiestas y solemnidades), verde (tiempo ordinario), rojo (fiestas de mártires y misas de santos), púrpura (Semana Santa, Cuaresma y misas de difuntos).
La casulla azul que utilizó en Austria el año pasado es muy inusual, no solo por el color, sino por los detalles abstractos y el corte tan largo.

Un accesorio que ganó notoriedad en el vestuario del papa fue un sombrero rojo, al que denominaron Saturno por su forma.
Este era uno de los accesorios favoritos de Juan Pablo II, y Benedicto XVI lo usó varias veces para cubrirse del sol.

Otro atuendo poco común fue el rosa que usó dos veces al año, en el 3er. domingo de Adviento y el 4.° domingo de Cuaresma. Para remarcar la relajación penitencial característica de estas temporadas el color usual es un púrpura claro, casi rosa.