Es uno de los inventos más importantes de los últimos tiempos, la Internet también es una supercarretera llena de peligros.
Uno de cada cinco menores de edad que regularmente usan la Internet, recibe una oferta de sexo o acercamiento sexual a través de la misma, de acuerdo a un estudio del Centro de Investigación de Crímenes en Contra de Niños, de la Universidad de New Hampshire.
Si tiene Internet en su casa y sus hijos la usan, ellos también pudieran ser víctimas del crimen cibernético.
Es por ello importante, enseñar a los niños a navegar seguros a través de la Internet.
Robin es también un robot, una aplicación informática en la que han colaborado durante dos años el Ministerio de Sanidad y Consumo y la división ibérica de Microsoft.
La herramienta se dirige, según Rosa García, presidenta de Microsoft Iberia, a los aproximadamente 1,700.000 jóvenes españoles de entre 12 y 17 años, un 85% de los adolescentes que navegan por Internet en España, que utiliza diariamente Messenger, el servicio de mensajería instantánea de Microsoft.
Con este "instrumento de educación sanitaria", el Ministerio de Sanidad espera "reducir la distancia existente entre el riesgo percibido por los jóvenes y el riesgo real" que conllevan determinadas prácticas, utilizando el mismo lenguaje que los jóvenes y salvando el impedimento que pueden suponer la vergüenza o la timidez en temas como las relaciones sexuales.
Las respuestas, además de un párrafo de texto en la ventana de conversación, pueden incluir gráficos y otros recursos, todo ello proporcionado por el Ministerio de Sanidad y Consumo y la Escuela Andaluza de Salud Pública.
Por el momento, Robin resuelve las dudas de los jóvenes sobre sexo y alcohol, pero con el tiempo incluirá también datos sobre "consumo de drogas y prevención del tabaquismo", según el ministro.
También se llevará un registro de preguntas que realicen los usuarios y no reciban una respuesta adecuada, para añadir o mejorar el servicio si fuera necesario.