Nada mejor que una cama de hielo en un iglú para poner a prueba el fuego de la pasión: esa es la propuesta de un hotel esloveno para celebrar un aniversario o un San Valentín inolvidable.
Semejante oferta es la de la "Villa Esquimal", una iniciativa turística que cuenta con un hotel construido con hielo y cuyas habitaciones están cubiertas de nieve, inaugurado recientemente en el monte de Rogla, un conocido centro de esquí situado en el nordeste de Eslovenia, a dos horas de la capital, Liubliana.
"Se trata de iglús de hielo conectados con pasillos de nieve. Las camas están hechas de bloques de nieve cubiertos de un delgado material de aislamiento y pieles de oveja", explicó a Efe una de las recepcionistas, Ana.
Añadió que los huéspedes reciben sacos de dormir adaptados para temperaturas de hasta 30 grados bajo cero, pero que las habitaciones de hielo, independientemente de la gélida temperatura exterior, se mantienen entre los 0 y los 4 grados.
"La pareja en la suite romántica recibe sacos de dormir que pueden acoplarse para que duerman juntos", explicó la empleada del establecimiento poco común.