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Una investigadora mexicana denuncia la discriminación de niños indígenas

El indígena es visto aún en muchas partes de México como un objeto de explotación, precisó la investigadora.


Un número reducido de maestros indígenas se enfrenta en México al reto de mejorar la educación de los niños de las diversas culturas que pueblan el país, que estudian en pocas y deficientes escuelas, en las que impera como primera lengua el español.

La situación de los niños indígenas en México y su dificultad para recibir enseñanza en sus lenguas maternas fue expuesta en una entrevista con Efe por Oresta López, profesora investigadora y expresidenta de la Sociedad Mexicana de Historia de la Educación, que realiza una estancia como profesora invitada en la universidad de La Laguna, en Tenerife (Islas Canarias).

López ha investigado durante seis años la situación de maestros indígenas de las etnias huasteca y nahua en el norte de México, y ha recopilado 45 de estas "historias de vida" en el libro "Que nuestras vidas hablen", una denuncia "de cómo han fallado las políticas públicas" en su país.

"Cómo es posible que en una sociedad como la mexicana, de poderosas raíces indígenas, haya tanta discriminación y racismo? Eso nos muestra los retos abiertos en el terreno educativo y social", señaló.

El indígena es visto aún en muchas partes de México como un objeto de explotación, precisó la investigadora, y sólo hay 50.000 maestros de las diferentes etnias entre un millón y medio de profesores.

Casi el 80 por ciento de las familias indígenas viven con el equivalente de 4,5 euros diarios, con un alto nivel de desnutrición infantil y con un elevado número de niños con daños cerebrales irreversibles antes de los 3 años, advirtió la investigadora.

 
Por ello el hecho de que haya maestros indígenas "es todo un logro", pues consiguieron superar la pobreza y estudiar.

Durante su investigación muchos contaron a Oresta López que primero "tuvieron que sobrevivir a la infancia: al hambre, la enfermedad y las largas caminatas para ir a la escuela".

La escuela era la primera en expulsar a los niños indígenas porque "no eran el niño bonito que querían: llegaban sucios por las caminatas, no rendían más en deporte porque venían con hambre y no eran los mejores porque no hablaban español", afirmó la investigadora.

 
La primera discriminación, sostiene, se produce porque los niños deben aprender en español, una lengua que no es la materna, y esto afecta a su autoestima.

"Tu idioma materno es aquel en el que sueñas, vives y te relacionas con tu entorno, y también así se valora tu cultura", explicó Oresta López, quien puntualizó que en México hay libros en lenguas indígenas pero el modelo educativo predominante es en español.

Ahora son los maestros indígenas los que dan prioridad a su idioma "para pensar y para aprender matemáticas, para valorar su cultura, y después son bienvenidos el español y el inglés".

 
Se trata de una perspectiva diferente que está dando buenos resultados educativos, "pero en un número muy pequeño de escuelas", pues la mayoría de colegios indígenas están mal atendidos y con deficiencias materiales.

Los niños indígenas en México son los que más abandonan la escuela porque tienen que trabajar y presentan mayor porcentaje de analfabetismo, agregó.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América