Debido a la corrupción endémica, el nepotismo y las cuitas internas, el sistema sanitario guatemalteco pierde cada día nuevos pacientes: hasta 1,700 personas dejan de acudir diariamente a las consultas del Roosevelt.
Saben que, aunque lo hagan, no habrá antibióticos ni fármacos para la mayoría de las enfermedades crónicas.
"Estamos operando con material que tiene más de 10 años de uso", exclamó el doctor Jaime Cáceres.
El desabastecimiento, aseguró el director del hospital San Juan de Dios, Juan Figueroa, es un "problema crónico" que ahora "se está volviendo crítico".
"El hospital necesita, sin contar sueldos, 18 millones de quetzales ($2.3 millones) mensuales cuando solo recibimos 5 millones ($655,000)", enfatizó.