El Consejo de Defensa de la Unasur concluyó hoy una reunión extraordinaria en Quito, donde consensuó un documento sobre medidas de confianza y seguridad en la región, aunque dejó en suspenso una decisión sobre el tema de las bases militares colombianas usadas por tropas estadounidenses.
El canciller ecuatoriano, Fander Falconí, país que ostenta la presidencia pro témpore de la Unasur, evaluó como un "éxito" el resultado de la reunión de hoy, aunque dijo que quedaron pendientes algunos asuntos, como una decisión sobre la situación en Honduras y sobre la tensión política entre Venezuela y Colombia.
"Luego de unos intensos diálogos políticos y técnicos con un nivel de altura (...) hemos llegado a un conjunto de resoluciones que son beneficiosas para la región", señaló Falconí y precisó que la Unasur también se ha propuesto llegar a ser una región libre de la presencia de bases militares extranjeras.