UNA NUEVA herramienta ha surgido para seguir luchando por la eliminación del trabajo infantil y lograr el incremento del acceso a la educación básica de los menores de edad.
El Ministerio de Educación, representado por el titular Juan Bosco Bernal, y la directora Ejecutiva de Casa Esperanza, Roxana Méndez, firmaron un convenio.
Ambas instituciones unirán sus esfuerzos para ejecutar un plan de acción que promueva la sensibilización al personal docente, padres de familia y comunidad en general, sobre los riesgos del trabajo infantil y los derechos de la niñez, especialmente a la educación y protección contra la explotación económica.
El convenio forma parte del proyecto DESTINO, que adelanta Casa Esperanza con el apoyo del Ministerio de Trabajo de Estados Unidos y que busca subsidiar a mil niños: 500 de las áreas rurales y 500 de las urbanas, para que en vez de trabajar en los cafetales y otros lugares, asistan a la escuela.
El programa iniciará el 1 de abril del 2005, en 4 centros educativos: 2 en la comarca Ngöbe Buglé, 1 en Veraguas y 1 en Coclé, donde están los niños que trabajan en cafetales y cañaverales.