Los líderes africanos que participan en la segunda Cumbre anual de la Unión Africana (UA), inaugurada ayer en Maputo, intentarán establecer un Consejo de Paz y Seguridad para hacer frente a los muchos conflictos que afligen al continente.
En su discurso de apertura, el presidente saliente de la UA, el sudafricano Thabo Mbeki, dijo: "la resolución de los conflictos debe ser nuestra prioridad". Y añadió que "desde que la UA fue creada ha estado dedicada a solucionar un número de conflictos e instancias de inestabilidad en todo el continente".
Mbeki cuestionó, sin embargo, "el compromiso de Africa para ressolver las guerras que la azotan" y puntualizó que sólo unos pocos de sus 53 países han ratificado el Protocolo de Seguridad acordado hace un año con ocasión de la creación de la UA.
Los participantes en la cumbre de Maputo, que se prolongará hasta mañana, debatirán planes para el envío de un contingente militar de Africa occidental a Liberia y revisarán los actuales esfuerzos de paz en Burundi, Costa de Marfil, la República Democrática del Congo (RDC), Sierra Leona, Somalia y Sudán.
De la lista de conflictos ha sido excluido, sin embargo, Zimbabue, sumido en una grave crisis política y económica desde principios de 2000 y sobre cuyo Gobierno, encabezado por el presidente Robert Mugabe, Mbeki prefiere aplicar una política de "persuasión diplomática suave".
Por otra parte, el ex presidente de Malí, Alpha Umar Konaré, fue elegido ayer presidente de la Comisión, de la Unión Africana anunció uno de sus consejeros. Konaré fue elegido por 35 votos a favor, seis en contra y cuatro abstenciones. El nuevo presidente es electo por cuatro años y debe asumir sus funciones en septiembre de este año.