Los grupos armados ilegales colombianos tienen en sus filas a 11,000 menores de edad, contra quienes cometen abusos sexuales y obligan a cometer asesinatos, denunció ayer la organización no gubernamental Human Rigths Watch (HRW).
En rueda de prensa en Bogotá, HRW presentó el informe "Aprender a no llorar: niños combatientes en Colombia", en el que denunció los vejámenes a los que son sometidos los menores de 15 años reclutados tanto por la guerrilla como por paramilitares.
"Tanto la guerrilla como las fuerzas paramilitares utilizan a los niños combatientes, que han cometido atrocidades, y son obligados incluso a ejecutar a otros compañeros menores de edad que intentan desertar", aseguró el director de HRW para las Américas, José Miguel Vivanco.
Según Vivanco, el número de menores reclutados para la guerra por estos grupos colombianos sólo ha sido superado en Birmania y el Congo. "Al menos uno de cada cuatro combatientes irregulares colombianos es menor de 15 años, la edad mínima para el reclutamiento de acuerdo con los Convenios de Ginebra", recordó.
Con respecto al reclutamiento de menores de edad, Vivanco denunció a las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) como el principal grupo en emplear niños. "Las FARC no muestran indulgencia con los niños por su edad y les asignan las mismas tareas que a los adultos. Los que incumplen reglas menores de disciplina tienen que cavar trincheras o letrinas, despejar el bosque, cortar y llevar leña o hacer labores de cocina. Si pierden el arma, pueden ser obligados a entrar en combate sin ella hasta que puedan recuperar otra del enemigo", denuncia el informe.