El Informe sobre Desarrollo Humano 2006, presentado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), indica que "el agua limpia y el saneamiento se encuentran entre las medidas preventivas más poderosas para reducir la mortalidad infantil.
Reducir a la mitad la proporción de personas sin acceso a agua potable y saneamiento básico es uno de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio pautados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para 2015.
América Latina y el Caribe avanzan bien hacia ese objetivo. Pero será sólo en números promedio, pues millones de personas seguirán sin acceso a esos servicios.
"No se puede cantar victoria, pues hay casos particulares muy difíciles", advirtió Liliana Carvajal, una de las redactoras del documento.
"Ya no es ni ética ni políticamente aceptable usar promedios como indicadores del estado de cumplimiento de los objetivos del milenio, pues ocultan realidades muy difíciles", dijo Nils Katsberg, director para América Latina y el Caribe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef),
Es un hecho que quienes viven en el campo y son indígenas o afrodescendientes, condiciones en las que están unos 200 millones de los cerca de 523 millones de habitantes de la región, enfrentarán serias dificultades para alcanzar los niveles de desarrollo previstos, declaró Katsberg.
"Falta mucho por hacer, especialmente con los niños", añadió.
Un tercio de quienes viven en zonas rurales de América Latina no cuenta con fuentes seguras de agua potable y más de la mitad no usa instalaciones adecuadas de saneamiento, precisan estudios de esa agencia.
En Bolivia, 95% de la población urbana usa fuentes seguras de agua potable, pero en el campo apenas 68 %. En saneamiento, la relación es de 58 y 23%, respectivamente, según datos del PNUD.
Allí, sólo 54% de los menores de cinco años que sufren diarrea reciben terapia de rehidratación oral. En Brasil, con mayor cobertura sanitaria (75 %) y de agua potable (90%), ese tratamiento llega apenas a 28 %de los niños.
En Guatemala, donde 95% de la población tiene acceso a fuentes de agua mejorada, apenas 22% de los menores con diarrea se benefician con rehidratación.