El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, firmó ayer una ley que ratifica la Convención Internacional de las Naciones Unidas contra la Toma de Rehenes, en su segundo día de gobierno desde la oriental ciudad de Arauca.
La convención, que determina la toma de rehenes como un acto de terrorismo, establece mecanismos de cooperación entre los Estados para la prevención, enjuiciamiento y castigo de quienes cometan ese delito. La cooperación contempla la extradición de responsables de ese delito, precisó un informe de la Presidencia entregado en Arauca donde despacha Uribe desde el martes y hasta hoy.
Además, Uribe analizó ayer con dirigentes civiles del departamento de Arauca los graves problemas sociales y de seguridad que agobian a esta región, golpeada por la acción de los grupos armados ilegales.
En su segunda jornada de gobierno desde la ciudad de Arauca, el mandatario se reunió con delegados de asociaciones comunales, de salud, ganaderos, comerciantes y agricultores, quienes le manifestaron sus inquietudes por la forma en que el conflicto está afectando el desarrollo económico de esta región petrolera.
Mientras, dos torres de energía fueron dinamitadas por las FARC en una zona rural del municipio de Arauquita (Arauca), y dejó sin electricidad a esta localidad. El objetivo de la guerrilla de las FARC era quitarnos la luz en Arauca, para sabotear la visita del presidente, pero estamos tranquilos porque estamos preparados, sabíamos que algo así iba a pasar", aseguró un portavoz de la XVIII Brigada del Ejército en Arauca.