El presidente Alvaro Uribe prometió ayer sacar de sus escondites en la selva a los jefes de la guerrilla y eliminarlos, pero advirtió que pasarán varios años antes de alcanzar la victoria final. "Ya no hay refugio seguro para los delincuentes"", aseguró Uribe en un discurso pronunciado ante militares en la Escuela Superior de Guerra.
"A los terroristas vamos a aislarlos y derrotarlos, aún en las selvas"", agregó el mandatario, pero reconoció que esta tarea no será fácil ni concluirá pronto. Por otra parte, bajo el impacto del asesinato de un gobernador, un ex ministro de Defensa y ocho militares a manos de la guerrilla que los mantenía secuestrados, el Congreso dio el primer paso en la aprobación de un paquete de leyes para combatir el terrorismo.
"Es un gran paso porque le da al Ejecutivo herramientas para ser mas ágil en la lucha contra el terrorismo e incorpora las salvaguardias para proteger las libertades"", dijo Uribe.